Té Oolong

El sabor del dorado intermedio.

A veces lo intermedio es simplemente lo más sabroso. Esto lo constatan definitivamente los fanáticos del té Oolong, el cual en cuanto a sabor y a proceso de elaboración representa el punto intermedio entre el té verde y el negro.

El arte de la perfecta planificación.

La traducción de Oolong significa dragón negro o serpiente negra. Dice la leyenda que un reptil asustó a un cultivador de té mientras recolectaba las hojas secas. Después de unos días recobró el valor para volver a sus plantas, encontrando las hojas en el perfecto estado de fermentación. El resultado: una bebida fascinante.

En la vida real el Oolong se elabora teniendo en cuenta un tiempo de fermentación exacto, mayor al del té verde e inferior al del té negro. Se considera un arte mayor el encontrar el punto perfecto para lograr el tono cobrizo de las hojas y detener el proceso de fermentación por medio de la vaporización o la oxidación.

El Oolong también contiene cafeína y la mejor calidad entre los tés de este tipo proviene de Taiwan. Su espectro aromático se expande desde frutal y floral hasta maltoso y fuerte. Combinado con hierbas se obtienen diversas y sabrosas variantes de sabor. Puede beberse frio. Como té helado el Oolong goza de gran aceptación.

Los expertos pueden esperar. Algunas veces años.

El Oolong oscuro puede no solo estar en bodega durante mucho tiempo, sino que con los años se mejora. Al igual que muchos vinos, el Oolong desarolla su sabor únicamente mediante el proceso de añejamiento. A partir del tercer año en bodega las hojas deben ser cuidadosamente tostadas cada año. El Oolong añejo pierde su contenido de cafeína, por esto es suave para el estómago.

La preparación correcta: Riege las hojas con agua a una temperatura de 95°C y deje el té de 3 a 5 minutos. La infusión de Oolong puede repetirse verias veces con las mismas hojas.

Se bebe té para olvidar El ruido del mundo.

Refrán chino