El pimentón es una especia que al probarla conecta de inmediato con los sabores de la cocina más tradicionales. Quizás sea por eso que es una de las más empleadas por chefs de todo el mundo, porque las recetas más modernas las hace familiares al paladar. 

Basta una pequeña cantidad para cambiar el color de un guiso, redondear una salsa o dar profundidad a una receta que, sin él, quedaría incompleta.

Estamos ante una de las especias que más perfiles presentan, por lo que no todos los pimentones cuentan la misma historia. Algunos aportan dulzor y suavidad, otros recuerdan al humo de leña, y otros dejan un toque más picante o intenso en el paladar. 

Si vendes especias, estamos ante una de las imprescindibles que deben estar presentes en tu oferta. Hemos redactado esta guía para que conozcas más sobre el pimentón, sus variedades y usos, de modo que puedas orientar mejor a tus clientes.

Contenidos

Qué es el pimentón

El pimentón es una especia molida que se obtiene a partir de pimientos rojos secos, normalmente de variedades de Capsicum annuum. Tras el secado, los frutos se muelen hasta conseguir un polvo fino de color rojo, que puede variar desde tonos vivos y brillantes hasta matices más oscuros, según la variedad del pimiento, el proceso de secado y el tipo de molienda.

Aunque muchas personas lo asocian a la cocina española, su historia es más amplia. Los pimientos proceden de América y llegaron a Europa tras los viajes de finales del siglo XV. Desde España, su cultivo y uso se extendieron por diferentes zonas, hasta convertirse también en un ingrediente fundamental en cocinas como la húngara, donde la paprika es considerada la especia nacional. 

En España, el pimentón ocupa un lugar muy especial. Forma parte de sofritos, guisos, arroces, adobos, embutidos y conservas. Es difícil imaginar un chorizo, unas patatas a la riojana, un pulpo a la gallega o un escabeche sin ese punto rojo, aromático y sabroso que deja en el plato.

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A qué sabe el pimentón

Como dice el título de este artículo, el pimentón es una especia con muchos acentos, por lo que su sabor depende mucho de su variedad. Puede ser dulce, cálido, ligeramente afrutado, ahumado, punzante o picante. En general, su encanto está en esa combinación de dulzor vegetal, color intenso y sensación especiada sin excesiva agresividad.

El pimentón dulce ofrece un sabor redondo, amable y muy versátil. No busca picar, sino aportar cuerpo, color y una calidez suave. Es el tipo de pimentón que más fácilmente encaja en una cocina doméstica, en obradores de cocina precocinada y en platos de hostelería.

El pimentón ahumado, en cambio, añade una capa aromática más profunda. Su recuerdo a humo lo hace especialmente interesante para platos donde se busca sensación de brasa, guiso lento o sabor tradicional sin necesidad de añadir ingredientes de origen animal o procesos largos. En cocina vegetal, por ejemplo, puede ayudar a construir perfiles muy sabrosos en legumbres, setas, cremas y marinados.

Tipos de pimentón: dulce, ahumado y otras variedades

Aunque existen diferentes clasificaciones, para el consumidor final suele ser más sencillo entender el pimentón a partir de su sabor y su uso. Los dos tipos de pimentones más consumidos son el dulce y el ahumado, aunque no son los únicos que se encuentran en el mercado. 

Pimentón dulce

pimentón dulce

Pimentón dulce orgánico. Ref. 50090 de Alveus. 

El pimentón dulce es el más versátil y, en muchos casos, el más fácil de recomendar. Tiene un sabor suave, ligeramente dulzón, con notas de pimiento seco y un color rojo muy atractivo.

Funciona especialmente bien en platos donde se busca color y calidez sin picante. Es ideal para guisos de carne, aves, verduras, arroces, salsas, patatas, huevos, legumbres y recetas tradicionales. También es una buena base para mezclas de especias, porque combina con ajo, cebolla, comino, orégano, pimienta, laurel, tomillo y romero.

Para tiendas de venta a granel, el pimentón dulce es una referencia imprescindible. Es fácil de explicar, se repone con frecuencia y puede recomendarse tanto a clientes que cocinan recetas tradicionales como a quienes preparan hummus, aliños, marinados o platos al horno.

El pimentón dulce no suele picar. Su función es aportar color, aroma y un sabor suave, cálido y ligeramente dulzón. Es el recomendable para quienes quieren evitar el picante.

Pimentón ahumado

pimentón ahumado

Pimentón ahumado orgánico. Ref. 50082 de Alveus. 

El pimentón ahumado es una variedad con mucha personalidad. Su carácter procede del proceso de secado, en el que los pimientos se exponen al humo de madera, lo que aporta notas profundas, cálidas y ligeramente tostadas.

Es perfecto para quienes buscan un sabor más intenso. En hostelería, puede utilizarse en carnes, pescados, pulpo, patatas, arroces, salsas, mantequillas especiadas, aceites aromatizados y adobos. También funciona muy bien en recetas vegetales, donde aporta esa sensación de cocina lenta, brasa o fondo sabroso que a veces se echa de menos.

En una tienda de especias, el pimentón ahumado merece una explicación propia. 

No conviene presentarlo solo como una alternativa al dulce, porque su perfil es distinto. El dulce acompaña y redondea. El ahumado marca más la receta y deja una huella aromática más persistente.

Para el cliente profesional, esta diferencia es importante. Un restaurante puede usar pimentón dulce para un sofrito base y pimentón ahumado para terminar una crema de calabaza, una salsa para carnes, una mayonesa especiada o un plato de legumbres. En pequeñas dosis, cambia por completo la percepción del plato.

Pimentón picante

El pimentón picante se elabora con variedades de pimiento con mayor presencia de capsaicina, la sustancia responsable del picor. Su intensidad puede variar mucho, por lo que conviene recomendarlo con cierta prudencia.

Es interesante para adobos, embutidos, salsas, guisos intensos y platos donde se busca producir la sensación de “caliente”. Aun así, no debe confundirse con cayena o chile molido. El pimentón picante suele conservar un perfil más redondo y menos agresivo, aunque algunas variedades pueden ser bastante potentes.

Pimentón agridulce

El pimentón agridulce se sitúa entre el dulce y el picante. Tiene más carácter que el dulce, pero sin alcanzar la intensidad del picante. Puede aportar un matiz más complejo a guisos, salsas, escabeches y recetas de cuchara.

Paprika húngara

La paprika húngara es otra forma de entender esta especia. En Hungría existen distintas clasificaciones, desde variedades suaves y dulces hasta otras más picantes y con notas amargas. Es una especia esencial en platos como el goulash (un tipo de estofado) y en recetas con cebolla, carne, patata y nata agria.

Usos del pimentón en cocina

patatas riojana pimentón

La principal ventaja del pimentón es que se adapta tanto a recetas clásicas como a elaboraciones contemporáneas, y así lo demuestran en sus platos de autor famosos chefs internacionales.

En guisos y sofritos, aporta color y profundidad. Lo habitual es añadirlo sobre una base de aceite, cebolla, ajo o tomate, removiendo con cuidado para que libere aroma sin quemarse. 

Adviértelo a tus clientes: el pimentón puede amargar si se somete a calor excesivo durante demasiado tiempo.

En adobos, combina muy bien con aceite, ajo, sal, vinagre, orégano, comino o pimienta. Es una base clásica para carnes, pescados, tofu, verduras al horno y preparaciones marinadas.

En legumbres, el pimentón dulce aporta calidez y color, mientras que el ahumado puede dar una sensación más profunda y reconfortante. Lentejas, garbanzos, alubias y cremas de verduras agradecen mucho esta especia.

En salsas y aliños, funciona en mayonesas especiadas, vinagretas, salsas de yogur, mantequillas aromáticas, aceites condimentados y dips. Para hostelería, es una forma sencilla de crear acabados visuales y aromáticos con poca cantidad de producto.

En embutidos y productos cárnicos, el pimentón es esencial en muchas elaboraciones ibéricas. Aporta sabor, pero sobre todo es imprescindible por otorgar ese color rojizo tan reconocible en productos como el chorizo o la sobrasada.

Cómo conservar el pimentón correctamente

Siempre lo decimos en este blog: la óptima conservación de tés y especias es vital para disfrutarlos al máximo. Así que a continuación te damos algunas recomendaciones que debes saber. 

En el caso del pimentón, no es una especia que mejore con el tiempo. Al contrario, pierde aroma, color y viveza si permanece demasiado tiempo abierto su recipiente o mal almacenado. Es por esto que debe conservarse en un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y alejado de la luz directa. 

Por ello, en una tienda es mejor pedir cantidades pequeñas que grandes. 

En Alveus puedes encontrarlo en formatos de 500 gramos en un saco especial para su conservación.

Si tu negocio es de hostelería, además debes mantenerlo lejos de las zonas de calor de la cocina, como hornos, fogones o estanterías cercanas a estas zonas. 

Un buen consejo para tus clientes es que compren cantidades pequeñas y que repongan cuando el aroma empiece a bajar. En especias molidas, la frescura marca la diferencia entre un plato, digamos correcto, y un plato con alma.

Qué pimentón elegir y cómo venderlo en tienda

De todos los pimentones que hay, te recomendamos que añadas dos a tu stock: el dulce y el ahumado. 

El dulce, porque es el que más se emplea en cocina; y el ahumado, porque aporta diferenciación y ese toque gourmet a cualquier plato. La variedad más intensa también tiene su público, aunque, debido a la baja tolerancia general al picor, suele utilizarse en menor cantidad y, por tanto, tiene menos rotación.

Para venderlo en tienda, lo más efectivo es no presentarlo solo como “pimentón”, sino explicar qué resuelve cada variedad en la cocina. 

El dulce puede recomendarse como el básico de fondo para guisos, legumbres, arroces, sofritos, patatas o verduras; mientras que el ahumado conviene colocarlo como una opción con más carácter, ideal para quienes buscan dar profundidad a una receta sin complicarla. 

También ayuda a ofrecer ideas muy concretas de uso en el lineal o en la ficha de producto: “para lentejas”, “para pulpo”, “para marinados”, “para patatas al horno” o “para cocina vegetal con toque ahumado”. Cuanto más fácil le pongas al cliente imaginar el plato, más fácil será que lo incorpore a su compra habitual.