La manzanilla es uno de los ingredientes más populares en todo el mundo, tanto que podríamos decir que no necesita presentación. 

Su aroma floral, su recuerdo a manzana y una identidad profundamente ligada al mundo de las infusiones hacen de Matricaria chamomilla una flor especialmente interesante, tanto para comercializar sola como para formular tisanas y blends de té o rooibos.

Conocida desde hace siglos y presente en culturas muy diferentes, detrás de su aparente sencillez existe una materia prima con personalidad propia.

popularidad también ha llenado internet de afirmaciones que no siempre distinguen entre tradición, investigación preliminar y evidencia consolidada. Para trabajar con ashwagandha de forma responsable conviene empezar por lo esencial.

Contenidos

¿Qué es la manzanilla?

La manzanilla pertenece a la familia Asteraceae, la misma familia botánica a la que pertenecen plantas como la caléndula, el girasol o la equinácea. Sus pequeñas inflorescencias, con pétalos blancos alrededor de un centro amarillo, recuerdan a diminutas margaritas.

Sin embargo, hablar simplemente de “manzanilla” puede resultar impreciso, porque bajo este nombre común se comercializan distintas especies.

En este caso nos referimos concretamente a Matricaria chamomilla L., especie que también aparece en numerosas publicaciones con el nombre Matricaria recutita L. o Chamomilla recutita.

Actualmente, Plants of the World Online, la base taxonómica de Kew Gardens, considera Matricaria chamomilla el nombre aceptado y Matricaria recutita uno de sus sinónimos.

Es una planta anual propia de zonas templadas y ampliamente distribuida por Europa y Asia. Pueden alcanzar alrededor de medio metro de altura y son sus capítulos florales los que se recolectan y secan para su utilización posterior.

Nuestra manzanilla procede de Croacia y se comercializa en flores, un formato especialmente atractivo para tiendas de té a granel, tea blenders y marcas que quieren que la materia prima siga siendo perfectamente reconocible en el producto terminado.

Un aroma que recuerda a la manzana

Uno de los rasgos más característicos de la manzanilla está en su aroma.

Es floral, cálido y ligeramente herbáceo, pero posee además unas notas dulces y afrutadas que tradicionalmente se han comparado con la manzana. Estudios recientes sobre sus compuestos volátiles también identifican notas frutales como parte importante de su perfil aromático.

En boca mantiene esa sensación amable. Puede presentar un dulzor vegetal natural acompañado de una ligera nota amarga, especialmente cuando se incrementa la concentración o el tiempo de infusión.

Precisamente ese equilibrio entre dulzor, flores, hierba y un pequeño matiz amargo explica buena parte de su versatilidad. La manzanilla tiene personalidad suficiente para reconocerse, pero no suele resultar agresiva dentro de una composición.

Entre sus componentes naturales se encuentran flavonoides como la apigenina y diferentes compuestos volátiles, entre ellos derivados del bisabolol y del farneseno. La composición exacta puede variar dependiendo del origen, el cultivo, la cosecha y el procesamiento de la materia prima.

Una planta con siglos de historia

La relación del ser humano con la manzanilla es muy antigua.

Existen referencias a su utilización en diferentes culturas europeas y mediterráneas, y aparece asociada históricamente tanto a preparaciones medicinales como a bebidas herbales. El Papiro de Ebers, uno de los textos médicos del antiguo Egipto más conocidos, incluye la manzanilla entre las plantas empleadas en sus preparados.

Con el tiempo, aquella planta tradicional se convirtió además en uno de los sabores más reconocibles del mundo de las infusiones.

La Agencia Europea de Medicamentos recoge la flor de Matricaria recutita dentro de sus monografías sobre medicamentos tradicionales a base de plantas y reconoce una larga historia de utilización, entre otros ámbitos, para pequeñas molestias gastrointestinales. 

Desde la perspectiva de una tienda de té o de una marca, su valor va bastante más allá de esta tradición. La manzanilla es reconocible, transmite familiaridad y permite desarrollar productos muy diferentes sin perder su identidad.

Manzanilla en flores para preparar sola como tisana

flores de manzanilla

Flores de Manzanilla BIO – Ref. 82553 by Alveus

Cuando la materia prima tiene una presencia visual atractiva, comercializar manzanilla en flor permite que el consumidor perciba directamente qué está comprando.

Esto es particularmente importante en tiendas especializadas de venta a granel. Una flor bien conservada aporta mucho antes de llegar a la taza. El contraste entre el amarillo del capítulo floral y los restos de pétalos blancos proporciona una apariencia natural, reconocible y asociada inmediatamente a una infusión tradicional.

Una vez infusionada, la manzanilla produce una bebida de tonos dorados con un aroma floral y afrutado muy característico. Su sabor es relativamente suave, con notas melosas, herbáceas y de manzana madura, acompañadas de un ligero amargor que aporta profundidad.

No necesita necesariamente otros ingredientes para resultar interesante. Esa es precisamente una de sus ventajas comerciales.

Para una tienda de té a granel, puede ocupar el espacio de las infusiones clásicas de un solo ingrediente. Para una marca privada, permite desarrollar una referencia sencilla y fácilmente identificable, donde factores como el origen, el aspecto de las flores y la calidad aromática de la materia prima adquieren especial protagonismo.

¿Qué aporta la manzanilla a una tisana o un blend herbal?

tisana herbal con manzanilla

Bon Appetit BIO – Ref. 82563 by Alveus

Dentro de una tisana, la manzanilla cambia de papel. Ya no tiene que asumir todo el protagonismo, sino integrarse con frutas, hierbas, flores y especias. Y ahí resulta especialmente versátil.

Sensorialmente aporta suavidad y redondez. Sus notas florales permiten unir ingredientes que podrían resultar más distantes entre sí y su recuerdo dulce a la manzana puede complementar con facilidad componentes afrutados.

Combina especialmente bien con perfiles cítricos como hierba limón, verbena o piel de naranja. También encuentra afinidad con ingredientes dulces y especiados como canela, hinojo o anís, y puede suavizar recetas en las que intervienen plantas con notas herbáceas o ligeramente amargas.

Hay además un componente visual importante. Una tisana formada únicamente por hojas y trozos de fruta puede ganar luminosidad con la incorporación de las pequeñas flores amarillas y blancas de la manzanilla.

Desde el punto de vista de la formulación, su reconocimiento por parte del consumidor también es una ventaja. Incluir manzanilla permite construir blends novedosos manteniendo un elemento conocido que facilita la interpretación de la mezcla.

No todas las fórmulas necesitan que se convierta en el sabor predominante. Utilizada en una proporción moderada, puede funcionar simplemente como un hilo floral que conecta los demás ingredientes.

¿Qué aporta la manzanilla a un blend de té verde?

té verde manzanilla

Té verde Strawberry Blush – Ref. 83074 by Alveus

El encuentro entre té verde y manzanilla resulta especialmente interesante porque ambos ingredientes pueden compartir una cierta delicadeza, aunque procedan de universos aromáticos diferentes.

El té verde aporta notas vegetales que pueden ir desde hierba fresca y hojas verdes hasta matices más dulces, tostados o umami dependiendo de su origen y elaboración. La manzanilla introduce sobre esa base una dimensión floral más cálida y afrutada.

El objetivo no debería ser cubrir el carácter del té.

Cuando la proporción está equilibrada, la flor suaviza la percepción vegetal y aporta una sensación más redonda. Sus notas de manzana pueden actuar además como puente hacia otros ingredientes como cítricos, flores o frutas.

¿Qué aporta la manzanilla a un blend de rooibos?

rooibos manzanilla dulce

Rooibos Manzanilla Dulce – Ref. 87090 by Alveus

Con el rooibos aparece una combinación diferente. El rooibos tiene un perfil naturalmente dulce, amaderado y ligeramente meloso. La manzanilla encaja con esa base porque también aporta sensaciones dulces, pero introduce una nota floral y afrutada que aporta ligereza al conjunto.

En lugar de crear contraste, como puede ocurrir con el té verde, en un blend de rooibos con manzanilla ambos ingredientes tienden a complementarse.

Las notas de manzana de la flor pueden reforzarse con frutas, mientras que su carácter floral combina especialmente bien con vainilla, cítricos, canela, miel, lavanda y otras flores.

También ofrece posibilidades interesantes para formular referencias sin cafeína, ya que ni el rooibos ni la manzanilla la contienen naturalmente.

No todas las manzanillas son iguales: tipos de manzanillas

Uno de los errores más habituales consiste en considerar que cualquier planta llamada manzanilla es exactamente la misma.

No es así.

La especie protagonista de este artículo es Matricaria chamomilla, conocida también como manzanilla alemana o manzanilla dulce. La denominada manzanilla romana pertenece a otra especie, Chamaemelum nobile.

Ambas pertenecen a la familia Asteraceae, presentan flores similares y poseen una larga tradición de utilización, lo que explica que exista cierta confusión entre ellas. Sin embargo, botánicamente son plantas diferentes y tampoco presentan exactamente la misma composición aromática.

Para un profesional que compra materia prima, por tanto, el nombre botánico permite saber exactamente qué especie está adquiriendo y mantener una formulación consistente.

Cómo conservar la manzanilla en flor

Las flores secas son sensibles a factores como la humedad, la luz, el calor y la exposición prolongada al aire.

Una conservación adecuada ayuda a mantener tanto su aspecto como su perfil aromático. Lo recomendable es almacenar la manzanilla en un lugar fresco y seco, alejada de la luz directa y dentro de envases correctamente cerrados.

En negocios de venta a granel también conviene prestar atención a la rotación del producto y reducir exposiciones innecesariamente prolongadas al aire. Una flor visualmente bonita pero prácticamente carente de aroma pierde buena parte del atractivo que diferencia una materia prima de calidad.

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Propiedades de la manzanilla

La manzanilla posee una larga tradición de uso en Europa, especialmente en forma de infusión. Buena parte de esa fama se ha transmitido de generación en generación, aunque actualmente también contamos con organismos oficiales que han evaluado sus usos tradicionales.

El Comité de Medicamentos a Base de Plantas de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha estudiado específicamente las flores de Matricaria recutita, sinónimo de Matricaria chamomilla. Sus conclusiones se basan en lo que la EMA denomina “uso tradicional”, es decir, usos respaldados por una utilización prolongada y considerada plausible y segura, pero para los que la evidencia procedente de ensayos clínicos no es suficiente para hablar de un uso médico bien establecido.

Según la EMA, los medicamentos tradicionales elaborados con flores de manzanilla se han utilizado para:

  • aliviar los síntomas de molestias gastrointestinales leves, como la hinchazón y los pequeños espasmos;
  • aliviar los síntomas del resfriado común;
  • tratar pequeñas úlceras e inflamaciones de la boca y la garganta;
  • complementar el tratamiento de irritaciones de la piel y de las zonas anal y genital, una vez descartadas patologías graves por un médico;
  • tratar inflamaciones leves de la piel, como las quemaduras solares, así como heridas superficiales y pequeños furúnculos.

Fuente EMA: https://www.ema.europa.eu/en/medicines/herbal/matricariae-flos

No todos estos usos corresponden, por supuesto, al consumo de una infusión. Algunos hacen referencia a preparaciones para inhalación, enjuagues, aplicaciones tópicas o baños. En el caso de una manzanilla destinada a beber, el uso tradicional que más directamente se relaciona con su forma de consumo es el asociado a molestias gastrointestinales leves como la hinchazón o los pequeños espasmos.

Contraindicaciones y precauciones de la manzanilla

Aunque se trate de una planta de consumo muy extendido, natural no significa exenta de precauciones.

La EMA indica que las preparaciones medicinales con flores de manzanilla no deben utilizarse en personas con hipersensibilidad o alergia a la propia manzanilla o a otras plantas de la familia Asteraceae o Compositae. En esta familia se encuentran también plantas como la caléndula, la equinácea o la ambrosía.

Asimismo, se han descrito reacciones de hipersensibilidad, incluidas algunas reacciones alérgicas graves, tras el contacto de determinadas preparaciones líquidas de manzanilla con las mucosas, aunque la EMA señala que se desconoce su frecuencia.

Este contenido tiene carácter exclusivamente informativo y no sustituye el consejo de un profesional sanitario. Ante cualquier enfermedad, tratamiento farmacológico, alergia, embarazo, lactancia o duda relacionada con el consumo de manzanilla, se recomienda consultar previamente con un médico o profesional sanitario.

Preguntas frecuentes sobre la manzanilla

¿Matricaria chamomilla y Matricaria recutita son lo mismo?

Sí. Los dos nombres aparecen ampliamente en bibliografía botánica y técnica. Actualmente Kew Gardens considera Matricaria chamomilla L. el nombre aceptado y Matricaria recutita L. un sinónimo.

¿La manzanilla alemana y la manzanilla romana son iguales?

No. La denominada manzanilla alemana corresponde a Matricaria chamomilla, mientras que la manzanilla romana es Chamaemelum nobile. Son especies distintas aunque compartan ciertas similitudes visuales y aromáticas.

¿A qué sabe la manzanilla?

Su perfil es suave, floral y ligeramente herbáceo, con un dulzor natural y un característico recuerdo a manzana. Dependiendo de la concentración y del tiempo de infusión, también puede aparecer una ligera nota amarga.

¿La manzanilla tiene cafeína?

La manzanilla no contiene cafeína de manera natural. Una infusión elaborada únicamente con sus flores es, por tanto, naturalmente libre de cafeína. Si forma parte de un blend con té verde, té negro u otro té procedente de Camellia sinensis, la mezcla sí contendrá cafeína.

¿Qué parte de la manzanilla se utiliza para preparar infusiones?

Principalmente se utilizan los capítulos florales secos. Es precisamente esta parte de la planta la que concentra gran parte de los compuestos aromáticos responsables de su característico perfil.

¿Con qué ingredientes combina bien la manzanilla?

Su carácter floral y ligeramente dulce permite combinarla con ingredientes muy diferentes. Cítricos, hierba limón, verbena, hinojo, canela, manzana, vainilla, lavanda y otras flores son algunas posibilidades. La elección depende de si se busca mantener a la manzanilla como protagonista o utilizarla para aportar redondez y notas florales al conjunto.